miércoles, 26 de julio de 2017

El calor de tu cabeza en mi brazo






El calor de tu cabeza en mi brazo

dejó sus huellas por todas las paredes de mi casa.

El breve cadáver de la tarde manca y el amor,

aún hoy conversan a mi lado.

Mozart envolvía el horizonte. Lo arrullaba sin fe.

Mozart. El destino quiso amordazar a Mozart.

Bajaste en una estación cuyo nombre aún releo

en las noches de insomnio. ¡Qué largas son las noches

en las que uno no puede despertar!

Retomé a Pressburger desaforadamente.

Al instante, levanté la vista del tomo concluido.

Sonreí acaso. ¿Qué oculta Venus con su mano derecha

en el cuadro de Sandro Botticelli?, pregunté.

Granados y su andaluza me anunciaron el final de un

largo viaje.

Me apeé en el andén de una estación cuyo nombre ya he

olvidado.

El

tren,

sobre

las aguas, sabe la canción de los años

deshauciados.

Al otro lado de la nada, un director de orquesta quisiera dirigir

la marcha fúnebre de la evanescencia,

pero no tiene con qué tomar la batuta.

Venus, en su concha, rebosa rubor.

Hazme caso, no leas a Pressburger.

Quizá mañana te deje mi teléfono.




Daniel Izquierdo




martes, 25 de julio de 2017

HISTORIA QUE NO SABE QUE FUE HISTORIA






Tu ausencia hace llover encima mío

el espacio que queda entre la lluvia.

Roberto Juarroz



Regresábamos a casa

en un viejo tren de cercanías.

Tú llevabas la carpeta roja de la universidad.

Yo, por aquél entonces, la ley de los espacios en blanco de

Giorgio Pressburger.

Apreciaba a ese autor y ahora lo aborrezco.

Los días van pasando. También caduca el tiempo.

Empiezo a descubrir los porqués de tanto para qué.

Pero a ti que más te da. Es lunes y es mañana.

Regresábamos a casa, te iba diciendo,

el tren arrastraba cadenas fantasmales

por

la distancia gótica que media entre dos sueños y las

cadenas,

un revisor distante que me pidió el billete y te despertó.

El poso de alguna conversación incardinada

en no sé qué fragmento de inédita realidad,

latía en el ambiente e introdujo nuestras vidas en un bastiscafo.

En él, desde él, una mano invisible filmó el mundo.

Entre los dedos de las manos amputadas, late el mundo.

Ignoro qué silencios necesita la vida para soldarle

las manos a quien no las tiene.

Han pasado los años, todavía me acuerdo.



Daniel Izquierdo




lunes, 24 de julio de 2017

DISTRITO INTRUSIÓN



La escena

huele a flash-back cotidiano.

La habitación es discreta y el olor muy pequeño.

Sobre las sábanas, el tiempo desusado,

descorre las distancias de la noche anterior.

El desorden, bien afeitado, levanta acta notarial

y se

enjuaga

los ojos. Bob Dylan huye junto a la luna por los

cabellos celestes de la frecuencia modulada.

Semidesnuda, el frágil terciopelo de la soledad,

te cubre los senos o te los desnuda.

Siempre sucede eso cuando amanece.

Respiro. Respiramos. Diciembre deshabitado,

fuma tabaco negro como hijo bastardo

de Dashiell Hammlett. Un triste fringílido

pierde la dignidad y muere. La luz desvirga

entonces cada intersticio de mi cama.

Sus arrugas, fundan, sin saberlo,

el himen de la luz.




Daniel Izquierdo




domingo, 23 de julio de 2017

Semana dedicada a Daniel Izquierdo








SILVIOTOPÍA





Para ese poeta que hace canciones, Silvio Rodríguez. Un homenaje hecho con

sus canciones, desde la humildad de las generaciones que hemos aprendido

sentido y reído con su música y sus letras.





Esto no es una elegía

ni la historia de las sillas

o el monólogo de la desilusión

es el reparador de sueños

como un sueño triunfante

o el epistolario del subdesarrollo

porque en estos días

de cita con ángeles

de causas y azares

y fusil contra fusil

vuelve a llover sobre mojado

si seco un llanto

por eso te doy una canción

la canción del elegido

la canción de un trovador errante

en busca de un sueño

tan solo

un resumen de noticias

en el día feliz que esta llegando

por eso esta canción

es una canción en harapos

tocando fondo

es una canción urgente a Nicaragua

al mundo

es la resurrección

hacia el porvenir

sin hijo, ni árbol, ni libro

para que venga la esperanza

al final de este viaje

sin testamento

porque

el tiempo esta a favor de los pequeños

en el sortilegio de esta primavera

con diez años de menos

hoy es la víspera de siempre

una expedición al amanecer

una oda a mi generación

de días y flores sin fronteras

hoy es una carta a Violeta Parra

esa pequeña serenata diurna

de locuras anónimas

y el dulce abismo

hoy mi deber

es inventarme el fin de año

y el reino de todavía

para ir allí a donde van

las flores nocturnas

para convertirme

en el pintor de las mujeres soles

y dibujar la gota de rocío

de domingo rojo

porque aunque no este de moda

debo partirme en dos

entre el espanto y la ternura

porque en mi calle

cuando digo futuro

escribimos alabanzas

verbos en juego

de palabras sin nombre

así que respira el calendario

y vamos a andar

por quien merece el amor

porque no hacen falta alas

para ver mas allá

para soltar todo y largarse

en defensa del derecho humano

así que imagínate

compañera

que somos el necio que vive

sin tener precio

que la era esta pariendo un corazón

que solo importa lo de más

para ir del sueño a la poesía

y gritar por siempre

un ojalá.




Ibon Zubiela




sábado, 22 de julio de 2017

PRÓXIMA ESTACIÓN



Déjate llevar

por la senda del tiempo

caminando por el filo

de lo posible

déjate llevar

y descubrir los errores

que compatibilicen las debilidades

que nos hacen fuertes

en nuestras diferencias

déjate llevar

abriendo la puerta

de la esperanza

en el riesgo del dolor

con los desastres acumulados

en la piel de nuestro pasado

déjate llevar

compartiendo un futuro

creando un proyecto común

con la química

de nuestras manos

forjando los sueños

o los fracasos

déjate llevar

sintiendo los besos

las espinas

en el mapa de la concupiscencia

disfrutando los segundos

prestados a la noche

déjate llevar

más allá del final

del principio inacabado

en el conflicto de individualidades

superando los temores

de la revolución

de los ombligos

déjate llevar

sin medir las palabras

oxidadas en el recuerdo

las miradas cruzadas

en lo desconocido de la duda

analizando la inestabilidad

en la contradicción del deseo

déjate llevar

abrazada a los sentimientos desnudos

y quizá de nuevo la vida

nos sorprenda.




Ibon Zubiela




viernes, 21 de julio de 2017

EL CAFÉ DE DESPUÉS




Las miradas vuelan

con las palabras de equipaje

para escudriñar la lluvia

que se estremece en las ganas

de sentirse libre

romper las amarras

del pasado cautivo

que me retiene

en un espejismo

habitando la soledad

de los recuerdos confusos

muertos en la convivencia

del espacio

me visto una sonrisa

que desafíe el ruido

reviso los mensajes

para leer entrelineas

y contestar las obviedades

de los funerales

disculpas de egoísmo

que pueblan mi ombligo

para no dar explicaciones

a los espejos

cierro la tele y enciendo un libro

para perderme en las hogueras

con la visión de lo prohibido

de olores salinos

con la imaginación

orgásmica del teatro

recorriendo la distancia perdida

para rescatar un segundo

en otro saludo no dado

y enrocarse con los juegos

el azar y los castillos en el aire

sin precio conocido

para reescribir un encuentro

que asesine la cama

o prepare el café de después

de los gemidos.



Ibon Zubiela